En Mayo tuve la oportunidad de experimentar con la fotografía realista, en esta maravillosa ciudad ubicada al Noroeste de Italia.
Fue imposible, de forma natural, no plasmar los contrastes que la definen y que permiten adentrarse no sólo en la Venecia que es, sino en la que fue.
Los distintos tonos ocre de sus calles, casas y puentes, sus canales de aguas verdes que suman magia al lugar y hacen de sus calles un lugar único para largos paseos.
A pié, en sus taxis acuáticos o góndolas, la marca de la ciudad, hacen de esta urbe italiana lugar de ensueño.
La Plaza de San Marcos aparece de la nada entre las callejuelas que desembocan en ella, siendo un marco incomparable tanto para la Basílica de San Marcos como para el Palacio Ducal, mostrando así todo el esplendor de Venecia, que la hace única.
Si la visitas, no te arrepentirás.
























