Edimburgo

Ya había viajado a Edimburgo. Pero esta segunda vez, necesitaba poder fotografiar aquello que me había cautivado entonces y que ahora te muestro.

Recorrerte toda la Royal Mile tiene su encanto, monumentos antiguos, sonidos de gaitas, turistas, etc… y como no el Majestuoso Castillo de Edimburgo, como colofón de la cuesta al final de dicha calle, con mucho trasiego de turistas.

Como recomendación, bajo la Royal Mile y cerca del Ayuntamiento, existe una “ciudad subterránea”, congelada en el tiempo, llamada Mary King`s Close, laberinto de callejones y viviendas del S.XVII, muestra cómo se vivía, y del porque de la propagación de la peste negra.

No muy lejos de allí está la New Town. Basta cruzar el puente North Bridge y entras en la nueva Edimburgo, más cosmopolita, comercial y con nuevos monumentos.

A las afueras de Edimburgo, está el pueblo de Rosslyn, donde se encuentra su impresionante capilla que contiene una gran información histórica, y que sirvió de inspiración a la película: El Código Da Vinci.

Sus alrededores te invitan a pasear, adentrarte en un bosque muy pintoresco que es atravesado por un río no menos pintoresco, alguna ruina e incluso merenderos por si decides echar el día.